Por Mónica Luengo Montero / El País
"La cita era los miércoles por la noche. David Broncano bajaba las empinadas escaleras de un sótano de Malasaña y se mezclaba entre la gente. El cómico estaba preparando un nuevo proyecto televisivo y acudía al open mic (micro abierto) del bar Picnic buscando talento para el equipo de guion de La resistencia, que vería la luz a principios de 2018. Cada semana durante un decenio se han cruzado para probar textos en el reducido escenario del local madrileño las mayores figuras de la escena nacional con los debutantes que suben a las tablas por primera vez. Y cada semana un público fiel y entusiasta ha abarrotado el sótano porque sabe que solo en un micro abierto puede ver nacer la chispa de la comedia ante sus ojos. Tienen el privilegio de escuchar por primera vez los chistes que luego se repetirán hasta la saciedad en otras salas, que llegarán quizás a la televisión. Es su risa la que elige qué bromas se descartan y cuáles pasan el corte".
Imagen: Cachete Jack / El País