Daniel García López / Icon / El País


"Últimamente hemos vuelto a hacer muchas de las cosas que hacíamos antes y, por momentos, todo parece normal. Normal-con-mascarilla, o normal-con-mascarilla-y-reservando-mesa-con-una-semana-de-antelación. Pero normal (incluso volvimos a dar los premios ICON, una cita que llevaba fuera de calendario desde 2019). El mes pasado cupo en mi animada agenda seudopospandémica un viaje a Barcelona: una rápida expedición de una noche para participar en una mesa redonda sobre Giorgio Armani, alguien por quien admito sentir rendida admiración. En el mini documental que Scorsese rodó sobre él en 1990 –Made in Milan, lo puede encontrar en YouTube–, narrado en primera persona por el propio diseñador, un elegantísimo Giorgio, impecablemente vestido de oscuro ("si quiero ir más elegante tal vez me pongo una corbata a rayas"), selecciona telas para un desfile. En cuestión de segundos le pasan un discreto cuadro ventana sobre un tono que parece ser caqui, lo rechaza por llamativo y coge otro imperceptiblemente distinto. Tan lejos, tan cerca. Saber qué es Armani, y sobre todo qué no lo es, implica entrar en una longitud de onda que solo se percibe imbuido de un ambiente, de un ritmo. Exige concentración. Leyendo viejos artículos sobre el diseñador, el New York Times lo retrata como un hombre dedicado a su oficio: siempre estaba trabajando y rara vez consentía abandonar Milán".


https://elpais.com/icon/2021-12-04/una-dosis-razonable-de-paz-la-condicion-necesaria-para-escuchar-nuestro-propio-ritmo.html





Imagen: El País

Artículo Anterior Artículo Siguiente